Wes Anderson: Publicidad

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Existe una predisposición negativa ante cualquier artista independiente que preste su talento a la realización de anuncios. El público tiene problemas para clasificar como arte algo hecho para vender coches o perfume. Pero Wes Anderson no está solo, otros directores reconocidos como Martin Scorsese, David Lynch, Sofia Coppola y Wong Kar-wai han creado sus propias obras maestras en miniatura, anuncios que podemos disfrutar sin sentir que en lugar de dirigirse a nosotros les están hablando directamente a nuestras carteras.

Con la publicidad no logra (sólo) una remuneración económica seguramente muy tentadora, si no la posibilidad de expandir su visión y su universo en otros formatos llegando a más público. Sin reparos a la hora de compaginar cine y anuncios de televisión tiene, de hecho, cierta facilidad a prestar sus habilidades cinematográficas a una serie de marcas y ha realizado colaboraciones con Stella, AT & T, American Express e Ikea entre otros. Como si se tratara de pequeñas películas, al separarse de la venta directa el producto se integra en la narración de un relato, no sabemos nada de él hasta casi el final, logrando que este parezca más una consecuencia de la historia que su propio motor. Otra manera de hacer publicidad es posible.

Hyundai Azera (2012)

Estrenados durante los Oscars 2012 y narrados por Jeff Bridges, son una serie de dos anuncios para Hyundai destacando las cualidades del nuevo Azera: ser un coche inteligente con reconocimiento de voz y su comodidad.

“Talk to My Car”

Algo que tantas veces el cine y los relatos de ciencia ficción han deseado ya está a nuestro alcance ¡Por fin podemos hablar con nuestro coche! Empezando por Chitty Chitty Bang Bang, seguido del hibrido de James Bond en La espía que me amó (aunque bien protegidos con el casco de Herbie) hasta un KITT que bien podría servir de Batmóvil. Wes Anderson realiza una oda a los coches inteligentes más famosos, partes ya de la cultura popular.

Con tantas referencias cinematográficas en solo 30 segundos no se olvida de hacer alusión a sus propias películas evocando el submarino en Life Aquatic.

“Modern Life”

Su ojo impecable para montar una escena nos proporciona una divertida oportunidad para pausar el vídeo en cualquier momento y ponernos a escudriñar todos los rincones de la casa y poder así admirar cada detalle en la decoración. Porque, aunque la acción está ocurriendo en el primer plano, esta se desborda por todos lados en un caos cuidadosamente controlado.

La narración mediante travelling en un solo plano secuencia, así como el desorden y el bombardeo de elementos que parecen fuera de lugar: el avión, el chaval en la alacena, robots por todas partes, un volcán, una batería, los disfraces, los niños libres, casi salvajes; son parte del estilo visual de Anderson y su propia iconografía.

Aunque muchos desearíamos vivir en su universo, parece poco probable que podamos llegar allí conduciendo el elegante Hyundai Azera, será mejor coger el tren.

Sony Xperia (2012)

Spot realizado mediante stop-motion, técnica que ya empleó en la película Fantastic Mr. Fox De la animación se ocupan los estudios Laika House, responsables de Coraline y ParaNorman.

 “Made of Imagination”

Con música de Sigur Rós y un narrador infantil, el anuncio nos cuenta la visión que tiene un niño del funcionamiento interno de un Smartphone. Aunque el target al que va destinado no es ni mucho menos el de los chavales de 8 años, habla directamente al niño que todo adulto ha sido desde la imaginación y la inocencia, lenguajes de los que nos apartamos al crecer pero que recuerdan a una época más fácil.

De igual manera ocurre en Moonrise Kingdom, una historia contada desde los ojos y la lógica de un niño donde los más jóvenes pueden ver cómo llega a ser el mundo adulto, al igual que estos descubren cómo podría haber sido.

Stella Artois (2010)

El argumento pertenece a la empresa creativa Mother y está co-dirigido junto a Roman Coppola, con quien también ha colaborado en los guiones de Moonrise Kingdom y Viaje a Darjeeling.

 “Le Apartomatic”

La simetría buscada en cada plano y la estética moderna de mediados de siglo junto a la música francesa son un reflejo de la mano de Anderson en la composición de la escena y de sus influencias. Stella Artois es la cerveza para un consumidor con ingresos altos y bien educado, como cualquiera de los personajes de Wes Anderson, que, sin embargo nunca han alcanzado el autentico estilo posh, elegante y sofisticado del piso de soltero de este playboy.

Soft Bank (2008)

Es un spot exclusivamente para Japón de la compañía de telecomunicaciones e internet Softbank.

“Las Vacaciones de Monsieur Pitt”

Diferente a la mayoría de la publicidad en este país, normalmente estridente y muy recargada, con estrellas internacionales gritando en un imposible japonés; este anuncio mudo está inspirado en la película de Jacques Tati Las vacaciones del señor Hulot (1953).

Acompañado por el hit francés de 1965 “Poupee De Cire, Poupee De Son” y en una aparente toma continua Brad Pitt se pasea por una ciudad costera francesa totalmente vestido de amarillo. Un icono francés, los 60, un plano secuencia, colores cálidos y un desconcierto persistente convergen en un anuncio-homenaje. 30 segundos con todo lo que Wes Anderson parece amar.

AT&T (2007)

La campaña está compuesta por seis anuncios: “College Kid,” “Reporter,” “Mom,” “Architect,” “Actor” y “Businessman” con diferentes protagonistas pero la misma forma e idéntico argumento: promover el alcance geográfico de la red de AT&T

“Reporter”

Al igual que en la escena de Life Aquatic donde Steve Zissou nos habla de su barco, la cámara se pasea a través de la cuarta pared entre las diferentes localizaciones.  De nuevo con una sola toma en movimiento, pero esta vez con un set rotativo, el personaje protagonista, estático, mira a cámara y habla directamente con el espectador.

American Express (2006)

Varios directores de renombre han participado en la campaña My life. My card. Martin Scorsese lo hacía en 2004 con un anuncio protagonizado por Robert De Niro, y M. Night Shyamalan en el mismo 2006, realizando una parodia en serio de sí mismo y sus películas.

“My life. My card”

En claro homenaje a La noche Americana (1973) utilizando incluso como música de fondo La Coral, parte de la banda sonora original de la propia película de Truffaut, al igual que el director francés, Wes Anderson dirige y protagoniza el rodaje de su película ficticia e incluye a su Jean-Pierre Léaud particular: Jason Schwartzman, tan recurrente en sus películas.

De nuevo en una falsa toma secuencia, Anderson recorre el set hablando con el espectador. De fondo, y mientras el director nos va dando diversos consejos acerca de la realización de películas e interrumpido por absurdas interacciones con su equipo, pasan estatuas griegas, un tigre, arboles de navidad y hasta caballos. Como también ocurre con su anuncio para Hyundai Azera  “modern life” con cada nuevo revisionado podemos descubrir más elementos que pasan desapercibidos al principio. Anderson crea así un universo rico, que no da tregua, que en lugar de 2 minutos podría durar 15, lleno de historias que no se cuentan porque, y aunque no lo parezca, están solo ahí para vender tarjetas de crédito.

Ikea (2002)

Este es uno de los dos anuncios que forman la campaña. En ambos la familia es el trasfondo de la historia, un tema recurrente en la carrera del director.

“Living Room”

La reconstrucción de habitaciones de Ikea pueden llegar a ser tan reales que caminando por allí te sentirás como en casa, y a veces en casa también se viven momentos desagradables. En lugar de intentar vender la felicidad que los muebles pueden aportar a tu vida, refleja lo que realmente son, el decorado o el telón de fondo para la vida, incluidas las crisis familiares.

Con una estética retirada de su estilo habitual, carece de la simetría y los movimientos suaves de cámara a los que nos tienes acostumbrados, pero mantiene su fijación por relatar en plano secuencia. La escenografía se ve muy condicionada por el producto que tiene que vender, hay demasiada sobriedad y limpieza, todo lo contrario al resto de sus anuncios cargados de detalles. Ya se sabe cómo son estos suecos.

Au revoir

El mercado de la publicidad está más condicionado y restringido que el trabajo en la gran pantalla, tanto por la duración como por la imposición de exaltar las virtudes fantafabulosas y casi mágicas un producto. Wes Anderson se las apaña sin problemas para mantener la integridad de su obra intacta con un respeto tajante hacia su propio trabajo y su personalidad estética. El estilo inconfundible de sus películas, con una dirección de arte siempre impecable, es palpable en esta serie de anuncios, llenos de ironía, encanto y excentricidad, donde no falla en su apego por los planos secuencia y la simetría casi obsesiva; así como sus influencias del cine francés y los años 60. El resultado es un reclamo publicitario inocente y divertido que en lugar de invitar a cambiar de canal entre programas se disfruta con una sonrisa y hasta se busca en youtube para volverlo a recordar.

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