Terrados: Poner la mente al sol

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“No, ninguno de nosotros estamos hechos con frío”, cantaban El Niño Gusano los suficientes años antes de que la crisis financiera azotara crudamente España, lastrada gravemente por una especulación inmobiliaria sin límites que afectó a todas las capas de la sociedad, aunque con el beneplácito del poder las más privilegiadas hayan salido mejor paradas que otras. Y es precisamente por encima de esos ladrillos, o en el mar de edificios que se pueden ver desde lo más alto de ellos, donde el sol calienta una realidad que una nueva generación de cineastas comienza a afrontar con la franqueza necesaria, la de una juventud condenada a la marginación por no encontrar su hueco ni su lugar.

Terrados - Les Chebabs de Yarmouk

Terrados – Les Chebabs de Yarmouk

Aunque no viniera firmada por uno de los más relevantes autores españoles, ya hubo una grata aproximación a los problemas de nuestra generación durante la crisis. Con un presupuesto autofinanciado de apenas 12.000 euros, Demian Sabini dirigió y protagonizó Terrados (2011), que pese a la modestia de sus pretensiones conviene ser recuperada tras el impacto crítico que ha despertado Hermosa juventud (Jaime Rosales, 2014).

A través de un retrato cercano de un grupo de amigos, centrado en el tránsito hacia la treintena marcado por el desempleo, Terrados sitúa a sus protagonistas pasando los días entre las azoteas de los edificios de una Barcelona a vista de hormigón y ladrillo. Ya desde el inicio, los planos de tejados y el sonido de la radio informando del alarmante crecimiento de las cifras de desempleo son los mínimos recursos que Sabini necesita para contextualizar una historia que podría tener múltiples nombres distintos a los de sus protagonistas. Aunque el cásting y la dirección de actores pecan de una falsa naturalidad y el guión no supera ciertos esquemas y tópicos, Terrados nos invita a escuchar conversaciones que han sido cotidianas durante los últimos años. Dichos diálogos, puestos en boca de unos personajes de ficción, nos remiten a nuestro entorno, marcado por la falta de alternativas, el poco valor de los estudios universitarios, el miedo al cambio, a la inactividad o la escasa perspectiva de futuro, problemas de los que evadirse por un instante, o quien sabe si solucionar, poniendo la mente al sol.

Terrados - Les Chebabs de Yarmouk

Terrados – Les Chebabs de Yarmouk

Porque además, desde lo alto de una azotea todo puede se puede ver distinto. Algo más lejos de allí, en un campo de refugiados palestinos en Siria, encontramos similares preocupaciones. La francesa Les Chebabs de Yarmouk (Axel Salvatori-Sinz, 2013), Premio del Público a la mejor ópera prima en la pasada edición del Festival IBAFF, utiliza las formas del documental para aproximarse a un grupo de jóvenes, tercera generación de refugiados, por medio de un sugerente punto de vista que reniega de la voz en off y la denuncia explícita, afrontando sus vidas no simplemente como parte de un grave problema internacional, implícito queda, sino atendiendo al valor de cada individuo, sus sueños, sus esperanzas y la ilusión de una vida mejor más allá de Yarmouk, donde sus ojos no pueden ver.

Este diálogo entre terrados alumbra una realidad que nos supera y que cruza fronteras, reflejo de una generación que no puede pensar en la palabra futuro, pero que en cambio parece destinada a ser más fuerte, a resistir los azotes de la incomprensión política y social. Volviendo a España, con un carácter más crudo y violento en su descripción de la juventud, encontramos una de las propuestas más radicales al respecto. Además de por su loable intento al adentrarse en una zona rural de Salamanca, Ärtico (Gabriel Velázquez, 2014) encuentra la manera perfecta de simbolizar un tema de enorme relevancia, de nuevo en la terraza de un edificio. Dos chicas adolescentes conversan sobre cómo abortar y las consecuencias, al fondo, el cartel del proyecto futuro de un nuevo hospital ilustra el absurdo de una ley que no ampara los auténticos problemas de su sociedad. Gabriel Velázquez, en otra magnífica composición de las excelentes decisiones de puesta en escena que lleva a cabo en el film, cambia a un plano general y desvela la realidad del falso fondo, situando a ellas y el problema en el centro.

Ärtico

Ärtico

Además de la juventud de sus directores, si por algo se caracteriza este punto de vista en el que convergen es el retrato de una generación muy determinada, marcada por un contexto social adverso, que conecta con las preocupaciones y la vida de la gente, no en vano Terrados y Les Chebabs de Yarmouk fueron premiadas por el público en Valladolid y Murcia respectivamente, pero si hay un producto audiovisual que desde los arrabales de la industria ha sabido conectar con el público, eso no es otro que la serie online Malviviendo. La parodia y las referencias cinéfilas y seriéfilas con las que ha jugado la serie de David Sáinz, haciéndola tan conocida en YouTube, no ocultan el hecho inusual de que es la ficción de una barrio, protagonizada por los personajes característicos del barrio y narrando los problemas de todo barrio de extrarradio (drogas, delincuencia, marginación), tamizados amablemente con bastante más de inofensivo esperpento que de crudo costumbrismo, eso sí, sin dejar de lado las reflexiones sobre su lugar en el mundo de su protagonista, El Negro.

Dadas las circunstancias, que el final del último y definitivo episodio de Malviviendo, llamado Orgullo Banderillero por el ficticio barrio sevillano en el que se ambienta la serie, tenga lugar en un terrado cierra la idea de este texto. En la azotea de un edificio del barrio los amigos se reúnen y se despiden de la ficción, seguramente para celebrar un futuro mejor, continuando adelante para afrontar otros proyectos vitales y audiovisuales. Porque en el fondo no podemos olvidar que los presentes son documentos que sirven de vía de escape para sus responsables, a su vez reflejo de una generación y punto de inflexión desde el que reconstruir la complicada realidad de una juventud (que supera el 50% de paro) que mira a lo lejos hacia un futuro edificado, esta vez sí, por ellos mismos.

Malviviendo

Malviviendo 3×10: Orgullo Banderillero

 

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Dossier: Desencanto Generacional

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