Alcances 2014. 46 Muestra cinematográfica del Atlántico

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Da que pensar que la inusitada polémica alrededor de una supuesta censura contra “Yo decido. El Tren de la Libertad”, urgente y significativo documental del colectivo de mujeres cineastas contra la reforma de la ley del aborto, hiciera más ruido en los medios o redes sociales que la excelente programación de la 46 Muestra cinematográfica del Atlántico Alcances de Cádiz, que en la medida de sus posibilidades recogió el guante a la no-ficción española más apasionante, acompañada de atentos ciclos temáticos que trataron de agrupar las propuestas de mayor actualidad del cine documental a nivel internacional.

Situaciones así nos recuerdan el lugar al que ha sido abandonado el cine documental entre la prensa generalista -siempre y cuando no es utilizado por conveniencia política-, independientemente del alto nivel al que se encuentra, circunstancia del todo remarcable frente a la realidad adversas para su producción y exhibición. Por ello debemos insistir en la importancia de espacios como Alcances, que además de suponer un lugar de encuentro fundamental entre cineastas, como advirtió el cineasta brasileño Sergio Oksman al recoger su premio homenaje, permiten abordar una reflexión alrededor de obras de escasa visibilidad sobre las que urge una puesta en común para dar conocer el otro cine que se hace en nuestras fronteras.

Quizá para desarrollarla en su plenitud, Alcances requeriría de un espacio mejor provisto que la última planta de un multicines en el centro de Cádiz. Sería lo propio pensar en un edificio de art brut repleto de bifurcaciones, torres vigía y laberintos como los que ha edificado a lo largo de su vida Garrell, el Tarzán de Argelaguer, un personaje indómito que protagoniza Sobre la marxa (Jordi Morató, 2013), premiada con la caracola al mejor largometraje documental. Su razón de ser universitaria, nace como proyecto fin de Grado de Comunicación Audiovisual en la UPF, puede ser una de las claves por la que el acercamiento al material resulta tan estudiado y equidistante. Su estimulante lectura del archivo videográfico sobre el que se fundamenta el film -una serie de grabaciones caseras de vídeo que documentan de manera inocente las andanzas de Garrell, el cual durante años construyó artesanalmente su propia jungla en la provincia de Girona- forman el cuerpo fílmico sobre el que Morató elabora un tratado en reconocimiento de su figura; la artística, con el fuego y el agua como eterno retorno; y la íntima de su mundo de ficción frente a la civilización en el que decidió convertir su vida.

Sobre la marxa

Sobre la marxa (Jordi Morató, 2013)

A través de una voz en off de carácter antropológico, el film elabora su propio discurso re-construyendo el archivo del que dispone, conservando la misma libertad y emoción con la que Garrell creaba su jungla al esmerarse en desvelar la historia que se cuela por los poros de las imágenes de sus películas caseras, entre ellas principalmente la titulada Tarzán 3, en las que Garrell disfruta de la naturaleza y se enfrenta a los moteros que la amenazan, reflejo de una cruda realidad por la que tuvo que lidiar con el ataque y la destrucción de su obra por parte de los visitantes, crueldad que también pagaron los animales que vivían en ella. La dicotomía surge cuando llegado un momento las imágenes de archivo resultan imprescindibles para desarrollar su discurso cinematográfico, por lo que es difícil discernir hasta que punto el valor del archivo es superior al de su enfoque. Debido a ello, las imágenes contemporáneas pierde esa inocencia, cierto candor, el punto de vista varía para que su poder cinematográfico sea capaz de capturar la majestuosidad de su obra antes de que desaparezca de nuevo. Un noble intento a sabiendas de que su esencia reside en desgastadas cintas de VHS, como las débiles ramas sobre las que se construían sus selvas.

Y en absoluto débil, la sección oficial acogió valiosas muestras de un cine documental español en ciernes, consciente de que se encuentra en un continuo proceso de búsqueda de sí mismo. Contact Proof (Juanjo Giménez) era el ejemplo más representativo, un film que nace en recuerdo de un amigo y su obra, con la pequeña ambición de dar sentido a unas diapositivas y descubrir el viaje fotográfico por los Estados Unidos que esconden. Fotografías que en el fondo a lo que acaban otorgando sentido es al propio viaje, que en su falta de certezas atrapa con honestidad los procesos de toda búsqueda personal y fílmica. Con Orensanz, la granadina Rocío Mesa rastrea las huellas que el artista Ángel Orensanz ha dejado en el recuerdo de sus paisanos. Y lo hace con un pie en Nueva York y otro en Laurés, el pequeño pueblo de Huesca que le vio nacer, acercando las distancias que les separan con una humanidad elogiable, que destaca por la capacidad de transmitir el sentido del humor de los lugareños y el imprevisible del propio artista.

Además de postularse como uno de los trabajos más improbables y sorprendentes que han aparecido en el cine español reciente, en su larga trayectoria por festivales Paradiso no deja de convencer por su manera tan genuina y atípica de adentrarse en la trastienda de la última sala X de Madrid, que en definitiva podría parecer la de un cine más, con sus conversaciones cinéfilas, sus rutinas diarias y espacios de tránsito repletos de carteles cinematográficos junto a los dibujados a mano de las sesiones para adultos. Su notable montaje de sonido y la hábil construcción de la puesta en escena hacen del propio cine un lugar de creación de historias, empapadas por el sudor de las imágenes que lo rodean y que acertadamente no se nos muestran. No precisamente en salas de cine, sino otro lugar también de encuentro popular como las peluquerías, se presenta Un loro en la horchatería (Inés Thomsen), que entusiasma por su honesto retrato multi-cultural de las peluquerías del barrio barcelonés del Raval. En contraste la magnífica Costa da Morte, cuya apuesta plástica por la imagen-paisaje la convierte en uno de los trabajos más fascinantes y relevantes de los últimos año. Acerca de ambas nos extendimos con mayor profundidad en la crónica de la última edición de DocumentaMadrid.

Ciutat Morta

Ciutat Morta (Xavier Artigas, Xapo Ortega, 2014)

Cierra el repaso a la sección oficial Ciutat Morta, ejemplo demoledor y paradigmático en su reconstrucción detallada del caso 4-F, pero pese al valor de sus revelaciones no se resiste a conformarse como un trabajo de cine denuncia capaz de luchar contra las mentiras del sistema y la corrupción, en este caso la policial y endémica de las instituciones públicas de Barcelona, supone un también un notable trabajo de cadencia poética, como no podía ser de otra manera por el retrato de su involuntaria protagonista, la fallecida Patricia Heras, incluyendo sus versos como contrapunto al retrato de la cobardía que la maquinaria política de Barcelona tuvo con el caso. Como sus directores Xapo Ortega y Xavier Artigas insisten en comentar, cada una de sus proyecciones es un triunfo, no siendo pocos los premios y reconocimientos que ha logrado este año por toda la geografía española, en definitiva un paso más por contar la verdad. Triunfos como la existencia de cada una de las películas presentadas y el de la existencia de Alcances por albergarlas, estaremos de acuerdo.

Palmarés de Alcances 2014. 46 Muestra cinematográfica del Atlántico

PREMIOS DEL JURADO OFICIAL

Premio “Caracola – Alcances” al mejor largometraje documental: “Sobre la Marxa”, de Jordi Morató.

Premio “Caracola – Alcances” al mejor mediometraje documental: “La Casa del meu Pare”, de Francina Verdés Oliva.

Premio “Caracola – Alcances” al mejor cortometraje documental: “La Pasión de Judas”, de David Pantaleón.

Mención especial categoría cortometraje: “Una de sus vidas (Bere Bizitzetako Bat)” de Aitor Gametxo Zabala.

PREMIOS ESPECIALES

Premio del Público al Mejor largometraje documental: “Ciutat Morta”, de Xapo Ortega y Javier Artigas.

Premio del Público al Mejor Corto Español de Ficción: “Democracia”, de Borja Cobeaga.

Premio RTVA a la Creación Audiovisual Andaluza, otorgado al mejor documental andaluz: “Vidas”, de Antonio Sánchez de Amo

Premio Asecan Julio Diamante, al mejor corto de la Sección Oficial:  “Walls” de Miguel López Beraza

PREMIOS PROMOFEST

Premio Uptofest de Distribución al Mejor Largometraje: “Ciutat Morta” de Xapo Ortega y Xavier Artigas

Premio Uptofest de Distribución al Mejor Mediometraje: “Quivir” de Manutrillo

Premio Uptofest de Distribución al Mejor Cortometraje: “La Mala Llet” de Mireia Fontanals

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