Lo mejor de 2014: Cine español

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Lo mejor de 2014: Cine español

Como viene sucediendo en los últimos años, resulta imposible abordar un resumen del cine español de 2014 sin tener muy presentes las cuestiones extra-cinematográficas que marcan el sistema de producción y exhibición en nuestro país, de las que incluso un buen número de películas a continuación se empapan o surgen. El fracaso es palpable, la dimisión de Susana de la Sierra al frente del ICAA y la actitud sin precedentes de un Ministro Montoro que limita cualquier clase de apoyo a la financiación mientras hace caja gracias al cine español y el 21% de IVA en taquilla, provocan un contexto tan adverso por el que no dejan de sorprendernos y aplaudimos la insistencia de talentos condenados a sentarse al margen como Lois Patiño, Juan Cavestany, Luis López Carrasco, Ángel Santos o Juan Barrero -y podríamos seguir, son muchos-, que junto a referentes de la talla de Jaime Rosales y Lluis Miñarro -a los que desde ya se une Carlos Vermut-, son capaces de alumbrar una cinematografía autoral que perviva más allá de los dulces, y tan coyunturales como caprichosos, éxitos de taquilla.

En demasiadas ocasiones tanto la crítica como el periodismo cinematográfico viven en su propia burbuja, dictada por los estrenos semanales y el ruido abusivo del cine comercial, que impiden diagnosticar la desigual realidad del cine español. Resulta francamente probable imaginar que un buen puñado de títulos de esta lista puedan ser desconocidos y ni siquiera se hayan visto en los cines de la mayoría de provincias, quedando con suerte en manos de filmotecas, cineclubs y festivales. Nos encontramos ante un problema grave cuando más allá de las producciones que nacen baje el amparo económico de las televisiones privadas y las filiales de las grandes majors, el cine español no encuentra su espacio, difusión ni estabilidad. Por ello, los discursos triunfalistas y las engañosas cifras que hablan de récords no hacen más que provocar un cisma entre la realidad y el deseo, un cisma que aumenta en desigualdad año tras año. En 2014 han sido varias las películas con un gran éxito de público, especialmente el desmesurado de Ocho apellidos vascos, pero la diferencia de espectadores con el resto de películas españolas es tan abismal que convierte a la gran mayoría de la producción en prácticamente invisible. Y no hay entonces demasiado que celebrar, los beneficios de unos pocos no son la salud del conjunto. Si acaso celebraremos su supervivencia.

Más allá de constatar la necesidad de nuevas visiones desde dentro del sector y un cambio en el contexto político, que hasta entrado 2016 no parece tener oportunidad alguna de mejorar, nuestro objetivo con esta lista no es otro que el de rescatar como cada año ciertos títulos imprescindibles desde un criterio ampliamente heterogéneo. De ahí que decidamos aumentar hasta veinte el número de películas más destacadas, tratando siempre de evitar definir el cine español actual en una línea o aglutinarlo en un único todo repleto de prejuicios y generalizaciones. Permaneciendo atento a sus silenciosos cambios, tan abiertos a las valiosas propuestas experimentales como a los aciertos del cine de género y la fructífera apuesta por el cine documental. Demostrando pese a todo, incluso pese a la falta de visibilidad, su riqueza y diversidad.

20e

por Antonio M. Arenas

Lo que en principio parecía una genuina oportunidad para nuevos realizadores, tras su acuerdo con la cadena Calle 13 la plataforma #littlesecretfilm dejó atrás todas sus normas sin previo aviso y se convirtió a la mayor brevedad en una marca de sí misma, perdiendo paulatinamente su interés y frescura. Decisiones relacionadas con la viabilidad y difusión del proyecto que no entraremos a cuestionar y que tampoco nos impiden apreciar, merced especialmente al talento de algunos de los autores implicados, la aparición de formidables propuestas como Uranes (Chema García Ibarra, 2013), Obra 67 (David Sáinz, 2013) o Todos tus secretos. De entre todas destaca el redondo debut en el largometraje del dibujante y editor Manuel Bartual, que se apoya con suma inteligencia y humor negro en un cuidado dispositivo multipantalla de brillante elenco, por el que teje una gran farsa sobre la amistad y las relaciones sociales que encaja a la perfección en fondo y forma con sus intenciones 2.0.

19E

por Antonio M. Arenas

Mención especial de la sección Generation del pasado Festival de Berlín, el salmantino Gabriel Velázquez traslada al extrarradio las cuestiones primordiales como el desempleo y la maternidad que afectan a una hermosa juventud en situación de marginalidad, que en contacto con la delincuencia y la vida rural afrontan una violencia siempre a punto de estallar. Por su elaborada puesta en escena y su capacidad para construir una mirada que trabaja tanto las metáforas visuales como las sonoras, ärtico es más que un film que pretenda retratar una época en base a conclusiones sociológicas, su ambientación se asienta en un enriquecedor imaginario entre nuestro presente y los años ochenta, sino que merced a su tramo final sin aliento supone también la descorazonadora llamada de atención de un cineasta con voz propia.

18E

por Pedro Villena

Situado en la Calle Duque de Alba, literalmente a dos pasos de la Plaza de Tirso de Molina, al fondo de lo que parece un interminable pasillo decorado con cartulinas y manualidades que anuncian sus proyecciones, se encuentra el cine Duque de Alba, la última sala X operativa en la capital de España. Ante el irremediable ambiente que podría generarse en un local de este tipo está el espíritu emprendedor de Rafael, con una cabeza de la que bullen continuamente ideas para mejorar un espacio que, al fin y al cabo, e independientemente del propósito que tenga para sus clientes, es un conjunto de salas de cine.

La cotidianeidad, con sus conversaciones sobre un cine que nada tiene que ver con el que se proyecta en el Duque de Alba, se entremezcla con los gemidos que llegan desde las proyecciones, como si en lo que cuenta Omar Razzak con su cámara quisiese recordarnos periódicamente donde nos encontramos, porque gracias a la labor de Rafael es posible que en algún momento pudiésemos olvidarlo.

17e

Crítica

por Pablo Vigar

Más cinematográfica en conjunto que su predecesora, Carmina y amén reemplaza el, por otra parte irrecuperable, factor sorpresa de aquella en pos de un guión magníficamente pertrechado en el que el humor negro es el auténtico protagonista. Su director, Paco León, esquiva tópicos con la misma facilidad que compone personajes que destilan verdad y que manejan la comedia con una facilidad difícil de creer. La figura de Carmina Barrios, una señora y actriz portentosa, inunda la pantalla y lanza dardos a todos y a todas, a la enorme diana que es España y los españoles. La leyenda de Carmina ya está impresa.

16E

Crítica

por Antonio M. Arenas

Con Edificio España se podría contar buena parte de la historia del país sumido en plena crisis durante los últimos años. También de los ecos que la gigantesca mole que preside la madrileña Plaza de España es capaz de transmitir, ya sea de la historia oficial del régimen o de las historias mínimas que componen el edificio, los restos fotográficos personales, las anécdotas e incluso las vidas que aún se resistían a abandonar lo que fue el rascacielos que simboliza la España del franquismo.

Víctor Moreno documentó durante un año y más de 100 horas de grabación las obras iniciadas en 2007 por el Banco Santander para su reforma, que posteriormente denegó la exhibición de la película por cuestiones de imagen. Un acto de censura inaudito por el que en 2014 y tras una campaña de apoyo en internet se logró su vuelta a la exhibición. Su visionado hoy día, de incuestionable e incluso mayor vigencia, unido a la posterior venta del edificio a un millonario chino, nos hablan de la capacidad metafórica del documental y del propio edificio para seguir a lo largo del tiempo describiendo lo que entendemos por España.

15e

Crítica

por Pedro Villena

Asentado con comodidad en el género del thriller de acción con implicaciones políticas y tras el éxito masivo de Celda 211, Daniel Monzón nos traslada esta vez al sur de España, en el escenario del tráfico de drogas de la transitada ruta marítima entre Marruecos y Algeciras. Uno de los grandes aciertos de Monzón, además de rodar las escenas de acción con un pulso que nada tiene que envidiar a una superproducción hollywoodiense, es la elección de sus protagonistas, consiguiendo la naturalidad y particularidades que pedía a gritos la historia de unos jóvenes precarios que acuden al tráfico de marihuana como salvoconducto hacia una vida mejor. La presencia de grandes intérpretes como Luis Tosar o Eduard Fernández complementa y equilibra la interpretación de Jesús Carroza, y sobre todo la del debutante Jesús Castro.

14e

Crítica

por Antonio M. Arenas

Si el Art Brut se define por encontrarse fuera de los límites de la cultura oficial, cuando no perseguido o incomprendido, irónicamente el cine que en los últimos años se ha acercado a su dimensión lo ha hecho desde el ámbito más académico y universitario. Ya sea por medio del cine ensayo como El jardín imaginario (Guillermo G. Peydró, 2011) o de la investigación casi antropológica del material de archivo en la presente Sobre la marxa, que surge como proyecto de fin de grado de Comunicación Audiovisual de la Pompeu Fabra, se abraza el Art Brut como una profunda forma de expresión que abre el cine a otras ramas artísticas.

El sorprendente documental de Jordi Morató re-descubre el trabajo de Josep Garrell desde una perspectiva inusual, a través de vídeos caseros grabados años atrás por los que su vida y obra se funden para convertirse en el objeto de estudio de un film tan lúdico como lúcido a la hora de adentrarse en el insólito contacto entre arte y naturaleza surgido del agua y el fuego. Un contacto para el que el ser humano tristemente no parece estar preparado.

13e

Crítica

por Antonio M. Arenas

La primera película en euskera a concurso en la sección oficial se marchó del Festival de San Sebastián de vacío, aunque muchos creímos ver en ella una de las propuestas más contundentes del cine español reciente. La creencia a ciegas de José Mari Goenaga y Jon Garaño en la fuerza de su (no)historia de amor central quizá sea el mayor logro de una película cargada de recuerdos que nunca sucedieron, cuya cambiante estructura narrativa aporta el músculo y también la reflexión necesarias para hablar en voz de baja de temas importantes sin perder el foco en sus personajes, imprimiendo un gran estilo visual -deudor del cine de Jaime Rosales- al paso del tiempo y la huella que las personas, como las flores, pueden llegar a dejar en nuestras vidas.

12e

Crítica

por Antonio M. Arenas

El OVNI del cine español de 2014 tiene nombre y muy apropiadamente se titula El futuro. Como si de un imposible material found footage se tratara, Luis López Carrasco recrea y positiva una posible fiesta madrileña de los ochenta para hablar de nuestro presente, o de lo que se perdió por el camino. Entre ruido, conversaciones a medias y canciones que disparan en toda dirección y hacen del cine una metralleta política fundamental para reflexionar sobre nuestro contexto como sociedad, pero también para adentrarnos en su experiencia visual y sonora, la de un viaje en el tiempo tan arriesgado como definitivamente intachable.

11e

Crítica

por Gonzalo Ballesteros

El director gallego Ángel Santos ha hecho una película que toma el pulso a la crisis y sirve de retrato para su generación, llevándose el premio Nuevas Olas en el Festival de Cine Europeo de Sevilla. Un joven viaja a su tierra natal, Pontevedra, en busca de localizaciones para una película. Durante su trabajo, entre edificios abandonados, paisajes solitarios y reencuentros con viejos amigos parece que es el mismo quien busca una localización para su futuro.

10E

por Antonio M. Arenas

Su estreno en cines a finales de diciembre de 2013 impidió entrar en nuestra lista del pasado año a un monumento del caos y el absurdo contemporáneo como Gente en sitios (Juan Cavestany), que recuperamos con la seguridad de encontrarnos ante una película que trasciende sus formas -y que no podría entenderse ni funcionar de otra manera- para en lugar de hablar o reflexionar directamente sobre la crisis con sus viñetas, confundirnos en la situación en la que nos encontramos individual y socialmente, como si se tratara de un corrosivo especial de fin de año que nunca programaría Televisión Española.

9E

Crítica

por Antonio M. Arenas

Juan Barrero y Gala Pérez exponen sus cuerpos e intimidad en una propuesta absorbente que se aleja del estilo documental, al que podría parecer que pertenecen sus imágenes, para dotar de gran poder atmosférico y carnal a la crisis de su relación frente a su próxima paternidad. Un trabajo realizado desde la distancia, tanto la que imponen los kilómetros y el idioma de la voz en off que separan la selva en la que se encuentra el cineasta al embarazo y el cuerpo de Gala, como con los que se afronta el montaje y la realización del film con el paso del tiempo, gestando una película nueva, hermosa e irrepetible de entre las dudas y los miedos a la paternidad.

8e

Crítica

por Antonio M. Arenas

No hay ninguna película del pasado 2014 que merezca mayor reconocimiento y repercusión que Ciutat Morta (Xavier Artigas, Xapo Ortega). Y no la hay por atreverse a abrir en canal los hechos del 4-F de 2006, además de por hacerlo con la certeza de estar realizando lo correcto, levantando acta de las actuaciones del organismo policial y gubernamental de la ciudad de Barcelona con el consentimiento de la sociedad civil. Hasta ahora. Un documental esclarecedor sobre el funcionamiento endémico del sistema, pero por encima de todo cubierto de dignidad.

7e

Crítica

por Pablo Vigar

Viviendo como lo hacemos en un mar de píxeles y de información digital, pareciera que todo lo que vemos lo hacemos ya a través de pantallas. En su tercer largometraje, el director Nacho Vigalondo enarbola con firmeza la bandera de los tiempos y rueda una película que sucede en una pantalla de ordenador, en las múltiples ventanas que van abriéndose conforme avanza la película. Digno sucesor del Brian de Palma de títulos como Impacto (Blow Out, 1981), el director de Cronocrímenes (2007) regresa al terreno del suspense tras el paréntesis de Extraterrestre (2011) con una propuesta admirable sobre todo en sus innovadoras formas.

6e

Crítica

por Gonzalo Ballesteros

No siempre ocurre, aunque debería ser así, que la ganadora del Festival de Málaga este entre las mejores películas españolas del año. 10.000km ha obtenido méritos suficientes para estar entre las mejores, más allá de arrasar en el certamen del cine español. Una película sobre una relación a distancia, con dos actores en estado de gracia y donde Skype ejerce como tercer protagonista. El director, Carlos Marqués-Marcet, saca todo el partido a la narrativa audiovisual para actualizar los códigos de las relaciones de pareja.

5e

por Pedro Villena

Con Grupo 7, Alberto Rodríguez consiguió trasladar con éxito los códigos del thriller policíaco adaptándolos a su propia realidad y entorno. Sevillano y residente en la capital andaluza, Rodríguez utilizó algo tan retrospectivamente capital para su ciudad como la Expo del 92 para relatar la historia de sus bajos fondos. La Isla Mínima repite esa misma fórmula en un municipio sevillano donde tuvo lugar uno de esos truculentos crímenes que gracias al oscurantismo y atraso del lugar acababan convirtiéndose en leyendas misteriosas.

De la transición a la recién instaurada democracia no había noticias en “Isla Mayor”, un escenario a orillas del Guadalquivir donde comenzarán a aparecer cadáveres de jóvenes brutalmente asesinadas. Ante la presumiblemente arquetípica pareja de detectives se encuentra no solo el enigma de esos crímenes: el pueblo y las propias fuerzas de seguridad son en sí mismos un microcosmos de corrupción que Rodríguez condensa en una atmósfera tan inquietante como certera.

4e

Crítica

por Gonzalo Ballesteros

Como si fuese una broma del destino, justo cuando Juan Carlos I abdicó y Felipe VI fue proclamado Rey, se estrenó Stella Cadente, la película de Luis Miñarro sobre el breve reinado de Amadeo de Saboya, el primer Rey elegido en el Parlamento. Tendremos que esperar dos años para saber si el paralelismo continúa, mientras tanto no podemos sino reivindicar esta pequeña joya llena de humor e ironía, sobre un rey que vino a modernizar España y acabó más que aburrido recluido en su propio palacio.

3E-2

por Gonzalo Ballesteros

Es poco habitual que una película de cine documental/experimental consiga un estreno más o menos convencional, si además hablamos de España es casi una utopía. Sin embargo, este año Costa da Morte se pudo ver en un puñado de cines a lo largo del país. Uno de los motivos que explican esta hazaña es que la película de Lois Patiño es altamente magnética. En su retrato de la costa occidental de Galicia, el director gallego filma planos de extrema belleza, pausados y pensados, y los monta con el criterio suficiente para que el conjunto sea algo más que la suma de todos.

2E

Crítica

por Pedro Villena

Contaba Jaime Rosales que es posible que Hermosa Juventud fuese su película más accesible hasta el momento, justificando detalles sobre la construcción de sus personajes en elementos tan relacionados con la actualidad como la buena marcha del Atlético de Madrid y su carácter revolucionario y rupturista dentro de la liga española. Es por eso que su protagonista forra su habitación con pósters rojiblancos, apelando al espíritu de Simeone para dar la vuelta a una situación de desempleo y crisis existencial que comparte con otros tantos jóvenes con pocos estudios y menos ilusión.

La visión de Rosales es cruda y a la vez cercana, tan mimetizado con los problemas y las formas de comunicarlos de estos jóvenes que hasta es capaz de trasladar con maestría el paso del tiempo a través de Whatsapp, como el elemento tecnológico que marca nuestras experiencias almacenadas en una galería de imágenes. Un excelente y muy necesario cuadro hiperrealista que muchos deberían ver.

1E

Crítica

por Gonzalo Ballesteros

Cuando hace unos años llegó a nuestras pantallas (de ordenador) ese curioso objeto que es Diamond Flash, muchos apuntaron el nombre de Carlos Vermut para no perderle la pista. Lo que nadie podía imaginar es que con su siguiente película, Magical Girl, iba a alzarse con la Concha de Oro a mejor película y la Concha de Plata a mejor director en San Sebastián. Ya no hay que apuntar su nombre en ningún lado porque Carlos Vermut ya está aquí. No sabemos cuán larga y satisfactoria será su carrera, pero lo que es un hecho es que Magical Girl es una de las mejores películas españolas de lo que llevamos de siglo. Un puzzle complejo y lleno de interrogantes en el que se cruzan tres personajes atormentados por sus particulares fantasmas: Luis contra el Mundo, Bárbara contra el Demonio y Damián contra la Carne. Mundo, Demonio y Carne; los tres enemigos del Alma y uno de los mejores discos de Los Brincos, ahí es nada. Magical Girl es un rompecabezas del que nos ofrecen la última de muchas piezas para que la encajemos en nuestras cabezas y le demos sentido al todo.

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